Bordados
"Descubrió que el hueco no era hambre; más bien se trataba de una álgida sensación dolorosa. Era necesario deshacerse de este molesto frío. Como primera medida se cubrió con una pesada cobija y ropa de lana. El frio permanecía inamovible. Entonces se puso zapatos de estambre y otras dos cobijas. Nada. Por último sacó de su costurero una colcha que habíaempezado a tejer el día en el que Pedro le hablo de matrimonio. Una colcha como ésta, tejida a gancho, se termina aproximadamente en un año. Justo el tiempo que Pedro y Tita habían pensado dejar pasar antes de contraer nupcias. Decidió darle utilidad al estambre en lugar de desperdiciarlo y rabiosamente tejió y lloró, hasta que en la madrugada terminó la colcha y se la echó encima. De nada sirvió. Ni esa noche ni muchas otras mientras vivió logró controlar el frío."
Como agua para chocolate
Laura Esquivel














